El año pasado (2016) a la edad de 30 años fui diagnosticada con un cáncer fulminante al páncreas, mi vida se detuvo, mis planes, proyectos y anhelos se congelaron, nadie pudo anticipar esto.

Mi cuerpo reaccionaba a una enfermedad muy desconocida y un tratamiento duro y agotador. Fueron meses difíciles pero en todo momento no bajé los brazos, cargaba energías con las cosas simples de la vida, disfrutaba de las sonrisas, las palabras y los momentos.

Puedo decir que he superado una de las pruebas más duras y que la vida nos da lindas oportunidades. Está en uno saber distinguirlas.
 Andrea García, 31 años. Santiago, Chile.

Andrea García, 31 años.
Santiago, Chile.

Mi terapia se basó en el amor, la alegría, la familia, la creatividad, me refugié en las manualidades, los tejidos y los telares, los rayos del sol iluminaron de a poco mis días. Los colores dieron energías a mi vida, hoy gracias a Dios puedo decir que he superado una de las pruebas más duras y que la vida nos da lindas oportunidades. Está en uno saber distinguirlas.

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