Se que en todos estos años que hemos estado juntos nuestra relación no fue la mejor de todas, cuando yo quería hablar tu me callabas, cuando yo quería hacer amigos tu me aislabas, cuando yo quería ir rápido tu me frenabas. Por muchos años controlaste mi vida, por muchos años sentí los golpes de cada desafío hasta tal punto de quedarme tirado en el piso sin ninguna esperanza, y aun así, cuando intentaba levantarme tu me volvías a golpear, no me dabas ni un día de alivio.

Cuando más miraba a los demás, más los envidiaba, más los imitaba y mas quería ser como ellos. A causa de todo esto, llegué a odiarte, maldecirte, pero cuanto mas intentaba alejarte de mi, más me recordabas que estabas ahí.

Por muchos años te culpe de todos mis fracasos, de lo aislado que estaba (o estoy). Cada día me preguntaba qué habré hecho para que tu estuvieras conmigo.

Tu presencia cada vez más me molestaba, cada vez más me dolía. Cada día que me hacías vivir, más quería que terminara. Jamás quise haberte conocido, jamás quise que pertenecieras a mi vida. Me hacías quedar como el "Hazme reír" en cada clase, en cada reunión, en cada momento. Me enseñaste lo duro que es la vida y que tan poco lo aparenta. Nuestra relación llego hasta el punto que comencé a tenerte miedo. Aún asi, tu seguías ahi. Por muchos años te culpe de todos mis fracasos, de lo aislado que estaba (o estoy). Cada día me preguntaba qué habré hecho para que tu estuvieras conmigo.

 Pablo Piñeyro, 24 años. Montevieo, Uruguay.

Pablo Piñeyro, 24 años.
Montevieo, Uruguay.

Hoy por hoy, después de haber pasado por todos esos horribles momentos, lo único que tengo para decirte es GRACIAS, has sabido ser el mejor maestro en éste camino que se llama vida, me has enseñado sin decir ni una sola palabra, sin duda has contribuido a mi forma de ser. Gracias a ti, entiendo que muchas veces los demás son la prioridad antes que uno mismo. Que ayudar a los demás sin pedir nada a cambio es lo mejor que se puede hacer, has cambiado mi forma de ver las cosas, me has acostumbrado a ayudar a quien realmente lo necesita, aún así sin conocer a la otra persona. Hoy te considero mi fiel amiga, que has estado en mis buenos y malos momentos desde que tengo memoria, me has acostumbrado que en situaciones difíciles es mejor detenerse a pensar las cosas con tranquilidad, me enseñaste a ponerme en lugar del otro, entre otras cosas... Simplemente GRACIAS.

Comment